LA EMANCIPACIÓN POLÍTICA

La emancipación política (PDF)

· Capítulo 1 ·

Contra las ideologías. Por el cambio cultural

LA EMANCIPACIÓN POLÍTICA

Desde años atrás se ha ido creando el empoderamiento intelectual necesario que ha dado comienzo -entre otras cosas- a la emancipación política del ciudadano. Pero sobre todo en España, la emancipación se ha producido cuando las personas han dejado de identificarse con el discurso y su práctica, del partido político con el que se sentían reflejados.

Este deterioro de la identificación conlleva el desarrollo de un criterio político propio que conduce a la independencia política del ciudadano desde la que auto motivarse, y que va cambiando poco a poco el diálogo político: del apresado discurso asimétrico de los políticos y periodistas, a la enriquecedora conversación simétrica entre nosotros: en España por fin, todos empezamos a hablar de política con normalidad.

Sin embargo, la pérdida de identificación con el discurso y su práctica de los pretendidos sumos sacerdotes de la política les resta autoridad, lo que supone un deterioro del bienestar intelectual, social y económico del conjunto de una sociedad construída para ser liderada, que tiene la necesidad de delegar funciones, tareas y decisiones, en sujetos que deberían entender a la pluralidad a la que se deben.

Además, estos sumos sacerdotes interpretan la recién llegada soberanía política de las personas como una apropiación indebida que no dudan en descalificar, por esto los ciudadanos empezamos a vivir con extrañeza la normalidad democrática de este país.

LA CONVICCIÓN NO HACE LA CERTEZA

La emancipación política sostenida por empoderamiento intelectual, implica despreciar las medias verdades y las visiones interesadas. La emancipación reflexiva se desagarrota de las limitaciones y renuncia a solucionar con imposiciones.

En gran parte, el empoderamiento intelectual es una batalla por una verdad más amplia contra las apreciaciones subjetivas que muchos tratan como verdades objetivas. Es una batalla de tintes científicos que poco a poco revela la precariedad del argumentario político anterior, las razones interesadas e incluso la falta de creatividad de aquellos que se auto encarcelan en idearios ajenos y en consecuencia nos impiden y censuran soluciones más audaces.

CONTEXTO

Como consecuencia del desencuentro entre los que debían liderar la creación de expectativas, y entre los que no las veían satisfechas ni mucho menos superadas, surgen ciertas fuerzas políticas que creen haber entendido a la sociedad que crece.

Sin embargo, al querer significarse ideológicamente de forma precipitada, quizás por pedagogía, quizás por cálculos electorales, estas nuevas fuerzas no han hecho más que rebajar nuestras expectativas al trocear y repartirse entre sus sacos ideológicos un sentido común que nos devuelven desfigurado.

En definitiva, a lo único a lo que aspiran es a un relevo del enfrentismo, en vez de ofrecernos una transformación del escenario democrático.

Y esta novedad a medias es insuficiente para acabar con el ayuno democrático que se vive en España.

Atrincherados, pues, todos en sus ideologías, es la emancipación política la que ha asumido la vanguardia del pensamiento democrático: la que puede conquistar el mejor porvenir imaginado por las mentes más sensatas.

Por esto la emancipación política es también la emancipación ideológica.

CONTRA LAS IDEOLOGÍAS

La colonización ideológica sobre los individuos ha concluido y ninguna de las ideologías principales ha fagocitado ni fagocitará a la otra. Por esto el debate político no puede seguir en la justificación de la lealtad de cada uno a las ideas de su grupo y en el rechazo a las del otro, sino que debe residir en averiguar ante qué escenarios conviene aplicar unas u otras formas de hacer o políticas.

La nueva realidad democrática del 20-D y 26-J, revela el acorralamiento o la incapacidad de las ideologías, para seguir asumiendo en nuestro nombre la tarea de encontrar un vector de mejora hacia el mejor porvenir posible, al menos, en este país de sólidas pluralidades. En vez de medirnos entre nosotros y encontrar un camino juntos, seguimos enfrentando a las ideologías cual pelea de gallos, para que se midan entre ellas y mejoren por nosotros este país.

En un país en el que ya estamos posicionados ideológicamente casi al 50% pretender transformarlo o sólo desde un ala o atrayendo a los ideológicamente independientes para decantar la balanza, son vanas formas del pasado: la izquierda sola no puede mejorar este país y la derecha tiene que implicarse en la lucha por unas mejores condiciones para todos.

En España, a favor de la unión territorial creemos que debemos buscar y pensar en lo que nos une y no en lo que nos separa, sin embargo, entre nosotros, nos esforzamos demasiado en separarnos ideológicamente asignándonos y a la vez vetándonos, los unos a los otros de sensibilidades y expectativas democráticas legítimas, causando una reducción de la envergadura intelectual de cada uno y un distanciamiento entre nosotros.

Este sujeto llamado España tiene un claro cuadro bipolar.

POR EL CAMBIO CULTURAL

Si está claro que el lugar común o de encuentro para todos, no son las ideologías, mirando adelante y mirando atrás, nos queda lo cultural.

Para preservar la integridad del sentido común debemos desideologizar las expectativas democráticas de los ciudadanos y, debido a nuestra historia viva, debemos también desemocionar la política y reinterpretar las lealtades y los rencores.

Este cambio cultural, que puede ser amplio e inimaginable, se tiene que articular con las 2 extremidades, porque no puede ser cojo ni tiene que hacerlo un tuerto.

Son tiempos de pedagogía recíproca.

LA CONSTITUCIÓN

En esta España agarrotada rige una Constitución hecha para la paz, no rige una Constitución hecha desde la paz. En esta Constitución para la paz pervivirá hasta que se mejore, una guerra civil mal acabada.

Por esto nos merecemos una nueva Constitución redactada primero desde la paz que nos dió la del 78, y segundo, desde la madurez democrática que ya atesoramos.

También nos merecemos un monumento de reconciliación española* sobre el que proyectar el perdón entre nosotros. Éste es el deber de nosotros los bisnietos de aquella guerra, y el derecho de todos los fallecidos.

Escrito en Valencia durante el verano de 2016

*Monumento reconciliación española

ESPECIFICACIONES

Lugar: estadio del Valencia FC, Mestalla.

Árbol: Olivo.

PLANTEAMIENTO

Una vez se traslade el Valencia CF al nuevo estadio en la avenida de las Cortes Valencianas, se mantendrá el estadio en pie y se ubicará un olivo en el centro del campo, formando así un conjunto escultórico.

CONNOTACIONES

Al preservarse tanto el estadio como renunciar a una explotación económica del espacio, resulta una implicación de los poderes económicos y políticos que va más allá de las historias personales.

Aunque fuera posible caminar por el terreno de juego, el graderío se transformaría tanto en un foro para la contemplación de un no-enfrentamiento, como en un lugar de encuentro y reunión. A la vez que tanto asiento vacío implica la imagen de las ausencias.

Imágenes obtenidas de internet: foto del estadio de ligaespannola1516.blogspot.com.es y la foto del olivo de pilgrimatthecrossroads.files.wordpress.com

· Capítulo 2 ·

El 15M contado a los de Podemos

Estimadas señoras y señores de Podemos, hay varios motivos por los que me he decidido a escribirles: el reencuentro con gente del 15M, la continuada lectura de vuestro discurso, el último programa de Évole con Iglesias (5/3/2017) y las últimas resoluciones judiciales.

Y también por la respuesta en twitter del señor Monedero a Y. V.: "El casting [del programa de Évole] no era representativo de Podemos...", sin embargo a mi juicio de lo que sí fue representativo fue del 15M.

En gran parte este texto va sobre este tema, que a mi juicio Podemos cada vez está más alejado de las expectativas del 15M. Cada vez estoy más convencido que si ustedes fueron a las plazas del 15M fue para hablar pero no para escuchar.

Estuve yendo a la plaza del ayuntamiento de Valencia desde el mismo domingo 15 de mayo de 2011 y puedo hablar de las expectativas que allí se crearon.

Desde mi modesta tribuna pública de internet siempre he defendido que Podemos no perderá el rumbo si se considera consecuencia del 15M y no causa de éste.

Y en este texto voy a imaginar un Podemos como consecuencia del 15M.

Pero todos sabemos que el 15M fue en gran parte gracias a vosotros, y os lo tengo que agradecer personalmente. Pero de alguna forma dejó de ser solo vuestro para ser de muchos, tal como ocurre en el arte con la relación obra-espectador: que al final la obra pertenece más a quien la ve, lee u oye, a quien la fruye que a quien la crea.

Un hecho que me preocupó desde el principio fue que el 15M se convirtiera o fuera solo un movimientos de izquierdas, que la derecha de a pie, sensata y moderada no quisiera unirse a esta gran conversación que fue el 15M.

Yo me creí e hice mío eso de sin partidos, me creí también lo de ni de izquierdas ni de derechas, y dirigí mi capacidad y aporte reflexivo a encontrar algo que trascendiera los límites de la izquierda y de la derecha como única solución para la creación de una fuerza transformadora.

Siempre he defendido a España que como una de las más jóvenes democracias de Europa, podía darle por su inocencia un nuevo brío al resto de democracias.

La izquierda sola no puede cambiar este país, y de hacer algo sola, será incompleto.

¿Que respuestas os dáis a que no habéis triunfado? Porque se os ha escapado Urdangarín (caso de 2010), Rato (2011) y Blesa (2003 al 2012) y yo os responsabilizo de esto ante todos los españoles y ante todos los demócratas del mundo.

¿Por qué no acabó el 15M con un texto redactado en consenso con todas las demás plazas? Estaba en la conversación de la plaza y yo lo pedí en la asamblea de Valencia interpelando a la comisión jurídica "¿Qué texto se está redactando…?" A lo que se respondió a toda la plaza que "La comisión jurídica está reunida". Sonó al ni está ni se le espera de Sabino.

Y aquí se me cayó -o calló- ¿vuestro? 15M. Alguien, algunos, quién sea, debilitó la tremenda fortaleza del 15M.

¿Cómo surgistéis vosotros pero sin embargo no se disolvieron todas las plazas de forma coordinada?

Mi sensación es que Podemos al apropiarse del 15M primero y segundo, al asumir vuestra -legítima- deriva a la izquierda le estáis haciendo el juego que quieren a aquellos que impiden un reparto más justo de las oportunidades, los deberes y los derechos en este país: os han y os habéis encasillado en una previsible izquierda sin espontaneidad absolutamente incapacitada para seducir a otros votantes con los que configurar una fuerza transformadora de verdad.

Si sois vosotros los legítimos herederos del 15M esta deriva vuestra lo ha debilitado.

De verdad que siento que Podemos está desaprovechando esa maravillosa locura que fue el 15M para convertirse en el capricho político de unas personas muy capaces pero empeñadas en que la solución de este país es reeducar a los conservadores y a los liberales en general, y a los socialdemócratas españoles en particular.

No se va a cambiar este país a base del estás equivocado o no entiendes o te han engañado.

En todas las familias españolas tenemos a todos los signos políticos sentados en la mesa de nochebuena. Y el 15M -al menos el mío- quería o un partido capaz de unirlos o una forma de hacer política sin imposiciones.

Si uno trata de averiguar cuál es ese punto de no retorno logrado por el 15M, para mi es que los españoles nos reencontramos, que renunciamos a o reinterpretamos las lealtades y los rencores impuestos, parecía -o quería imaginar- que era la reconciliación definitiva entre todas esas Españas, no sólo las de la guerra mal acabada, sino también las independentistas: Catalunya y el País Vasco también estuvieron, por eso quería a la derecha en el 15M.

¿Qué significaba sino el "¡No nos mires, únete!"? Significaba nos escuchamos.

Fue como el final de un exilio mental. Y en el aire estaba el final de ETA y en octubre anunciaron el cese definitivo de la actividad armada. Si solo atendiéramos a una analítica en el tiempo de las acciones armadas y organizadas, el final de ETA pienso que es el final de la guerra civil española. Falta acabarla bien, faltan todas las exhumaciones y después un monumento de reconciliación nacional, aquí mi propuesta.

Podría decirse que gran parte de esa reconciliación ciudadana del 15M fue espontánea, que vino de la sociedad y no de nuestros representantes políticos, y esto da un nuevo significado al no nos representan: se produjo una emancipación política ciudadana.

Una cosa es el 15M ideado y otra cosa es lo que ocurrió.

Por esto es necesario que se integren o se sumen a la consecuencia más tangible del 15M que es Podemos: liberales y conservadores moderados. Es el siguiente paso al "...reinventar ese espacio antaño llamado izquierda sin tener que vengarte en el presente de las derrotas del pasado" de Monedero.

Yo sé que éstas pueden ser solo mis expectativas, pero de entre todos los 15Ms posibles este me parece el más esperanzador, transformador y de más largo recorrido: el de un nuevo compromiso adquirido entre nosotros, por el que respetaremos los intereses y las preocupaciones ajenas y juntos velaremos por las mejores prácticas políticas.

Siempre he expresado que el 15M fue y es un desafío generacional, no un desafío ideológico.

Son los nacidos en democracia los que con su madurez política, han compuesto la masa crítica que estalló como el 15M que os ha aupado, que ya es hora de una constitución hecha desde la paz y no para la paz como es ese armisticio por constitución que tenemos y sus aforamientos.

La palabra Independencia la habéis puesto sobre Catalunya y el País Vasco, pero debería estar sobre vuestros hombros primero.

Os hemos puesto ahí para que vuelva la espontaneidad a la política, para que el poder ejecutivo y legislativo sea independiente y superior al poder económico, como dice Montero "Para que no nos gobiernen quienes no se presentan a las elecciones".

Estáis ahí para decir a la gente como dice Iglesias que "la democracia es el avance de los derechos sobre los privilegios", para como dice Monedero que nos demos cuenta de que en España "no nos ganamos las becas sino que nos las dan", para sentirnos parte de algo como dice Errejón "Así nos lo enseñaron los que fueron para que hoy seamos", estáis ahí para hacernos ver que legal no es sinónimo de justo...

Pero, además, tenéis que atender las preocupaciones e intereses de los demás, los que faltan como me parece entender de Errejón.

¿Para cuándo un político progresista dirigiéndose a los conservadores? ¿Para cuándo un político conservador dirigiéndose a los progresistas? Reinterpretad las lealtades por favor.

Eso es parte del problema que se resolvió en esa gran conversación del 15M pero que no ha llegado de vuestra mano al Parlamento español.

En el libro ‘Hay alternativas’ de Navarro y Garzón habláis de la importancia del poder adquisitivo de la gente para la reactivación del consumo interno, pero no sólo se gana poder adquisitivo con salarios dignos, también con bajos impuestos como defienden los liberales. Sentaros con ellos y discutidlo, me interesa ese debate.

No sólo estáis para exigir un salario mínimo interprofesional digno, sino para decir que el empresario que no es capaz de pagar buenos sueldos es un mal empresario, que España está lleno de capitalistas de tercera que más de un batacazo se llevarían fuera haciendo las cosas como las hacen aquí.

Otro temor que os cuesta despejar: más aparato público. Cuidado, que una cosa es cubrir las insuficiencias de mercado y otra es aplicar un socialismo de libro como Zapatero dando cheques bebé hasta a la Casa de Alba.

¿Sabéis que la sanidad pública no podría asumir todo el volumen que atienden las mutuas? ¿La gente sabe que los seguros privados ni pagan la quimioterapia ni aseguran a personas de 80 años?

¿Sabéis manejar el capitalismo como sí ha sabido José Mujica? Si no sabéis manejar el capitalismo, en malas manos ponemos a España: ese país en el mundo.

¿Tenéis una estrategia pensada para que España compre deuda a buen precio, o vais a echar balones fuera?

Un último apunte sobre lo público: ¿Cómo vais a rehacer esa percepción generalizada de que lo público es para enchufados, esos capitalistas de lo público? Mirad a Consuelo Císcar exponiendo obra propia en el IVAM para que se revalorizara en el mercado. ¿Sois conscientes del fuerte desapego a lo público? Ese "estado que no da nada" como dice Monedero.

La creación de empresas e impuestos al trabajo: dejad a nuestros Teslas que crezcan, evitadles todos los impuestos posibles para que contribuyan más a lo público por muchos poquitos que por pocos muchitos. Eso es empoderar al ciudadano. Haced vuestras también esas políticas europeas: cobrad menos a los autónomos, incentivos fiscales, etc.

Señoras y señores de Podemos, el problema no es el rico, el problema es el que quiere enriquecerse robando. Dejad al que quiera ser rico que lo sea, dejad al terrateniente con sus tierras, si acaso pensad una ley que incentive la riqueza en movimiento.

El problema es que la derecha aún se cree que la solidaridad es caridad y que la izquierda aborrece un capitalismo que debe aprender a manejar.

El 15M fue el período por el que los españoles establecimos, descubrimos y consensuamos un diagnóstico sobre ese sujeto llamado España a partir del que construir una mejor convivencia.

Es el momento de crear.

Esta es mi visión, no la verdad.

Imagine

Escrito en Valencia en marzo de 2017

· Capítulo 3 ·

Carta a España

Entre todos los pulsos que plantea el independentismo catalán, hay uno que hay que agradecerles y que la gente del resto de España debiera hacer suyo: es el pulso por conquistar -porque nunca la tuvo- la soberanía política* y a continuación -y como consecuencia- la jurídica.

* La soberanía política es distinta de la soberanía territorial.

LA SOBERANÍA POLÍTICA

Sólo hay 1 indicador que confirme o niegue la escalada hacia la soberanía política de la ciudadanía: aquello que empodere.

La soberanía política de las personas se edificará a partir de políticas y Leyes que nos empoderen como ya lo han hecho muchos derechos logrados (y deberes), pero también como lo hicieron en su día tecnologías como la imprenta, el coche o el ordenador personal, y esta similitud ex-legislativa se hace necesaria para cargar el concepto de empoderamiento con significados de autonomía y no de subversión.

Cualquier ley, proyecto, alianza o decisión que tomaran nuestros políticos debiera ser sometida a esta pregunta: Esta ley, proyecto, alianza o decisión ¿Empodera al conjunto de nuestros ciudadanos?

A muchos nos parece que este País, en ocasiones, legisla y toma decisiones sin anteponer el provecho del conjunto de los ciudadanos resultando cortoplacista que pospone, una y otra vez, el empoderamiento de las personas debido a unas inercias subjetivas cuyos supuestos beneficios muchos no disfrutamos ni comprendemos. No creo que sea una cuestión de equilibrios necesarios sino de equilibrios interesados: menos persuasión y más claridad.

Por muy convencido que cada uno esté de que su ideal político es mejor que el otro, debemos reconocer todos ya, que según qué circunstancias prosperará su ideal o no. También debemos decirnos, entre nosotros, que animar a la gente a seguir habitando en el sueño de las promesas es un delirio, porque la convicción no hace la certeza.

Es muy interesante ver como las ideologías guardan unos principios fundamentales y un sentido de la justicia muy sólido pero que cuando se deben aproximar a asuntos más mundanos y ocasionales, los resuelven -cayendo desde arriba sobre ellos- con esa inercia subjetiva tipo 'macro' que las desacredita por su ineficiente adaptación a lo ‘micro'. No es así de torpe la ciencia como en el caso de la astrofísica y la física de partículas, por ejemplo.

El debate político ya no puede seguir siendo el intento de que una ideología fagocite a la otra, sino que el debate democrático debe residir en averiguar ante qué situaciones conviene aplicar una u otra forma de hacer y preveer.

Hay que ser un poco infiel a la ideología de cada uno.

Y es que todos tienen algo de razón. Desde los liberales a los comunistas, pasando por los conservadores y los progresistas: a nadie debiera faltarle nada pero también necesitamos de gente que sueñe nuestro futuro, y la modernidad parte desde la tradición.

Como siempre ha sido.

LA EVIDENCIA DEL PASADO Y LA RAZÓN DEL PRESENTE

Es casi un esfuerzo místico plantearse porque estamos ahora todos juntos en este presente dado y compartido. Que el orden impuesto lo usemos de excusa para justificar nuestros límites es una irresponsabilidad democrática demasiado habitual en este país, pero irresponsabilidad propia, al fin y al cabo.

Querer hacer mejor el presente volviendo hacia atrás es otro delirante sueño de las promesas.

Hay que tener una especie de fe política para entender el mensaje velado de este momento y, como siempre hemos hecho con mayor o menor prontitud, descifrarlo para averiguar qué pasos dar hacia esa soberanía política sin traicionar todo nuestro pasado, porque sí se han conquistado derechos y deberes con anterioridad.

PODER VOTAR

No sé si es una traición o una oportunidad mal aprovechada, que el primer gran clamor popular por participar decisivamente sobre nuestra democracia más allá de unas elecciones -al puro estilo suizo- sea para desestructurar nuestro presente: no es una cuestión territorial, es una cuestión cultural.

En España es un anhelo de muchos que se nos consulte sobre decisiones importantes. Y si la celeridad del presente lo impidiera, sí al menos se nos debería permitir poder votar qué partes de los programas electorales queremos y cuáles no. Fragmentar el voto ya sería una buena y temprana vía por la que responsabilizarnos de nuestra democracia y sentirla como propia.

La democracia adolescente de España puede ser herida y retrocedería sin la viva Cataluña en la ansiada conquista, por primera vez en nuestra historia, de la soberanía política de los ciudadanos de y para este País.

· Capítulo 4 ·

Carta a la derecha española

La derecha española debe replantearse sus esencias incorporando nuevos ideales y renunciando a antiguas doctrinas si quiere sobrevivir a las nuevas realidades y seguir siendo una fuerza propositiva y relevante en el futuro.

La derecha española debe llevar a cabo una reflexión interna que los modernice sin traicionar a su pasado.

Por el hecho de haber sido mil veces atacada externamente, ha hecho de ella una ideología invulnerable pero rígida o cerrada. Por eso la adecuación a las nuevas realidades de su saber hacer y preveer, que a día de hoy parece que le sobrevienen, debe empezar desde dentro y continuar mirando hacia fuera para reubicarse a sí misma -y que la reubiquemos los demás- en un lugar preferente del ahora.

La derecha española atesora valores esenciales y universales que muchos compartimos como el sentido del orden, del rigor, de la disciplina o del trabajador infatigable, pero deben reimaginar de nuevo al pueblo español desde la evidencia del pasado y con la razón del presente.

La derecha española debe reconocer que la comodidad de habitar en algo dado que apreciaba o le convenía, le ha adormecido la necesidad y la voluntad de entender a los que no tenían ni tienen una España con la que identificarse más allá de nuestros ilustres artistas y pensadores.

Muchos españoles estamos buscando e intentando construir, con lealtad a nuestros mayores, una España con la que identificarnos también políticamente: sentirnos orgullosos de leyes reescritas y nuevas cargadas de derechos y deberes que empoderen a los ciudadanos, en definitiva, rehacer y actualizar una política que sentir como propia y no dada o caduca.

Es necesario que una renovada derecha española participe de la reescritura de una política contemporánea por y para nosotros mismos: los que compartimos este momento.

Estas nuevas realidades que nos sobrevienen a todos no son una traición al pasado, sería un delirio imperdonable deshacernos de todo lo que hicieron nuestros mayores.

Superar y mejorar todo nuestro origen debe ser un éxito compartido.

· Capítulo 5 ·

Carta a los independentistas catalanes

Debido a los argumentos empleados por el independentismo catalán, muchos españoles nos hemos puesto a revisar nuestra historia, algunos, hasta 8 siglos atrás (S. XIII) y hay que agradecerles ese nuevo ánimo historicista, desde Les Escaules, al lado de Figueres (Girona) yendo 6 años consecutivos a un encuentro de arte.

Sin embargo, conforme iba -e íbamos- revisitando nuestra historia con los ojos del ahora, atribuyéndonos a los demás desconocimiento, y contrariamente a lo pretendido por los independentistas, no hemos encontrado nada que no nos haya pasado a nosotros también, así, el esfuerzo en mostrar, construir o crear un hecho diferencial histórico con los demás o el resto de España, ha sido en vano o no convincente.

Conscientes de esto -que no convencían a los demás-, el independentismo ha ido mutando sus argumentos: si hace unas décadas la bandera del independentismo era la Senyera, ahora su bandera es la Estelada de origen en el S. XIX; como penúltima razón, el amparo en la Carta de los Derechos Humanos y el derecho a la autodeterminación, leída a medias, ya que Catalunya no se encuentra en situación de subyugación, dominación y explotación extranjeras [que] constituye una denegación de los derechos humanos fundamentales.

Y ya como último argumento proindependencia, la tristísima y desafortunada represión y acción policial del domingo 1/10/2017 ejecutada por chapuceras órdenes políticas, no por voluntad propia de los miembros de los cuerpos de seguridad. Es decir, el independentismo catalán razona e improvisa en caliente.

Entonces, de alguna forma estamos ante una discusión en que una de las partes va cambiando de argumentario o porque no tiene la razón que se atribuye, o porque oculta otros motivos.

Y es muy extraño que no haya ninguna voz política desde Catalunya que haga caer la atención sobre recurso de inconstitucionalidad sobre el Estatut de Maragall como origen del disgusto catalán, cuya renegociación podría ser el punto de partida a un retorno a la normalidad, y en este punto, es donde parece que nadie quiere arreglar las cosas.

CATALUNYA EN ESPAÑA

La Catalunya que tanto amáis no la habéis hecho vosotros solos, como os creéis y queréis hacernos creer.

Además ha sido favorecida por el estado central en perjuicio de otras comunidades por infraestructuras, emplazamiento de instituciones, preferencias de inversión, fiscalidad, etc.

En este punto se hace necesario, como poco, dos apuntes concretos sobre infraestructuras desfavorecidas de las que Catalunya se benefició y, claro, exceden a vuestros límites territoriales: 1) en 1998 se completó por fin la autopista A-3 que hasta entonces aún contaba con unas decenas de kilómetros aún en carretera, aquí en Valencia, ya a modo de tópico, decíamos "Para que los barcos vayan al puerto de Barcelona"; y 2) el lento, mejorable –y en mejora- eje ferroviario Valencia-Zaragoza-Bilbao de indiscutible interés estratégico y catalizador de nuestras economías. Las mejoras de ambas infraestructuras fueron continuamente pospuestas por unas razones incómodas y dolorosas de valorar.

Podemos decir, como audazmente maneja la izquierda que demanda la redistribución: vuestra riqueza, nuestra pobreza.

Y esta es la razón por la que vuestro independentismo es percibido por algunos como traición, porque vuestro beneficio debía ser también el nuestro, con nuestra resignación, la Valenciana.

¿Los independentistas Catalanes conocéis la 'Puerta de los leridanos' en la catedral de Valencia? Mirad aquí. Es una cuestión cultural, no territorial.

¿Sabéis que en Valencia desde 1934 tenemos proyectado sacar nuestra estación principal del centro urbanístico y aún no le hemos podido hacer?

Con la resignación Valenciana.

EL DEBATE DE LOS SENTIMIENTOS INDEPENDENTISTAS

Todos sabemos, y algunos de primera mano, el sentimiento de superioridad que instruís, manejáis y sentís: que sois mejores que los españoles, aunque la mejor competencia es con uno mismo, pero eso es otro tema.

Sin embargo la ciencia de la psicología no habla de sentimiento de superioridad sino de complejo de superioridad.

Se vuelve revelador por un momento, tomar a Catalunya como sujeto, como individuo, para tratar de profundizar a través de esas razones que cambian.

Según leo y entiendo este complejo de superioridad se da de forma natural entre aquellos sujetos que se sienten "apartados" de los grupos sociales, por no presentar las mismas características que el resto de las personas.

Es verdad que sois distintos, pero no somos nosotros –el resto de españoles- los que os hemos excluido, habéis sido vosotros. Y en consecuencia habéis generado un rechazo en gran parte de la población que en ningún momento ha sido espontáneo, ha sido una reacción a vuestro parecer, pero no a vuestro ser.

Y además "…no presentáis las mismas características que el resto…" como también no las presentamos entre los de las demás regiones de España: el catalán es tan distinto a un extremeño como un valenciano con un vasco. Vaya obviedad.

Hoy sois vosotros los que le dais la razón a Otto Von Bismarck: "Estoy firmemente convencido de que España es el país más fuerte del mundo. Lleva siglos queriendo destruirse a si misma y todavía no lo ha conseguido".

Catalunya ha sido, es y será apreciada, pero esto se ha visto deteriorado por vuestro rechazo. Y es el momento de poner en valor la cualidad conciliadora y tolerante de los españoles que en las últimas décadas hemos tenido que desarrollar entre nosotros por las diferentes visiones sobre nuestro pasado más cercano. Este País seguramente se ha hecho en la mesa de la cocina y en la cena de nochebuena con media España sentada en un lado y la otra en el otro.

También, a diferencia de otros países, España es uno de los países que más se viaja a sí mismo.

Este discreto turismo interno y voluntario, es seguramente también lo que más fuerte nos hace como País, no la voluntad de nuestros gobernantes: hemos ido construyendo sin saberlo del todo, y uno a uno, un sentimiento de pertenencia compartido, encontrando lo común y descubriendo lo distinto. Nos gustamos, nos visitamos y nos entendemos.

Además, España sin Catalunya ya no sería España, sería otra cosa, incluso con otro nombre.

ESPAÑA O LOS ESPAÑOLES

Llegado a este punto, los catalanes independentistas tienen que saber separar en 2 sujetos distintos a los poderes del estado por un lado, y a los ciudadanos por otro, porque el siguiente punto al nº1 de las demandas independentistas (independencia) le sigue la demanda, anhelo y voluntad de construir una mejor democracia y esa demanda, anhelo y voluntad de una mejor democracia es compartida por la totalidad del resto de españoles, sean de izquierdas o de derechas más todas sus ramificaciones. Hemos alcanzado juntos la madurez democrática.

Esto nos une a todos: conquistar por primera vez, porque nunca la tuvimos, la soberanía política que empodere a los ciudadanos, y que es más importante que la soberanía territorial.

Muchos argumentáis que sólo saliendo de España podréis mejorar vuestra democracia y eso es desfallecer y desertar, dejándonos solos a millones de españoles ante una tarea que fue, es y debería ser común en el futuro.

En el seno de vuestro independentismo habitan fuerzas conservadoras y progresistas, que en el momento de crear vuestras nuevas leyes, cuando hayan renunciado al interés compartido, harán chocar como trenes sus distintas voluntades: estáis huyendo de una forma de hacer política que os perseguirá allá donde vayáis, estáis huyendo de vosotros mismos, y seguir animando a la gente a habitar en el sueño de las promesas es un delirio.

Por que vuestra esencial lucha, la de esa mejor democracia, es también nuestra lucha: no estáis solos.

Compromiso, evidencia y razón.

"Cuando el sabio señala a la luna, el necio mira al dedo."
Confucio

Escrito en Valencia entre el 25 de septiembre y el 6 de octubre de 2017